La Triple Restauración (a.k.a. Reino de Francia)

Hoy traigo un tema indigesto como pocos: cómo justificar una Restauración Monárquica en Macronlandia Francia. Así que vamos por partes.

1.- ¿Os acordáis cuando Francia molaba?

Claro, eran los tiempos del Reino: cuando Juana de Arco se batía el bronce para echar a ingleses y era agradecida por el Rey; había buen rollo con el Papa y con Italia en general; católicos y hugonotes pasaban juntos las fiestas… ¡Ah, el Antiguo Régimen!

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El jarrón de Soissons“, versión francesa del “deja de golpearte”.

Francia ha sido sin duda uno de los ejemplos de país que perdura a lo largo de la Historia de Europa, existiendo ininterrumpidamente, al menos, desde que los Francos conquistaron el último remanente del Imperio Romano de Occidente. Y eso son más de 1300 años de país como Reino.

Para que quede más claro: si estuvieras caminando un kilómetro cada 10 minutos y 20 segundos durante 13 siglos, cubrirías la ingente cantidad de ¡2 quintas partes de la distancia del Sol a la Tierra! es mucho tiempo.

2.- Sí, eso de Francia me suena… ¿no es ese país donde decapitan Reyes?

Efectivamente y no. Suele haber una confusión generalizada al asociar la abolición de la Monarquía con el inicio de la Revolución Francesa; y (en cierto sentido) así era.

Para empezar, voy a intentar aclarar la diferencia entre dos conceptos:

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Hoy, la diferencia entre “encima” y “debajo”.
  • Monarquía Absoluta: El Rey está por encima de la Constitución (o cualquier documento legal), y nada ni nadie limita sus poderes. Suena guay, pero no lo es mucho.
  • Monarquía Constitucional: El Rey está por debajo de la Constitución, de la cual emana su autoridad y (en consecuencia) limita su poder.

Precisamente, esta Revolución Francesa, con la toma de la Bastilla incluida, pretendían acabar con el poder absoluto del Rey para limitarlo con una Constitución. Ni más, ni menos. Y así lo atestigua que existiera, tras esta Revolución, una Monarquía Constitucional con el beneplácito de la Asamblea y encabezada por Luis XVI (hasta que, poéticamente, le descabezaran por andar con intrigas y no cumplir su papel no-absolutista). Esto es, la República no vino como consecuencia de la Revolución, sino por la malpraxis de Luis XVI.

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La Libertad en 1830, guiando al pueblo de una Monarquía a otra Monarquía. Problem?

Durante los siguientes 80 años Francia pasaría a ser una República, un Imperio (del que surgiría la línea de los Bonaparte), una Reinstauración Borbónica, una nueva Revolución en 1830 que cambiaría una Monarquía por otra Monarquía (de donde surge la línea de Orleans), una segunda República, otro Imperio (parece que a los Bonaparte les molaba llegar de esta manera al poder), y finalmente una tercera República¡que a punto estuvo de ser otra Monarquía! Si no fuera por algo que levanta tan pocas pasiones como son los colores de una bandera

3.- Aha, muy bonita la historia, pero es solamente eso: historia.

Bueno, para algunos es algo más que historia; de hecho, hacen política con la idea de regresar a una Monarquía: dos encuestas de 2007 y 2016 muestran una tendencia al alza del apoyo al ideal monárquico (los franceses que creen que un Rey daría mejor imagen del país pasan del 24% al 31%, y quienes creen me mejoraría la estabilidad política pasan del 23% al 37%) y de este apoyo tratan de beneficiarse tres movimientos *tochazo alert*:

  1. Action Française, centenario movimiento orleanista que ha ido evolucionando a lo largo del S.XX, con sonadas divisiones y escasas reunificaciones, hasta posicionarse en la derecha euroescéptica y que ha visto crecer su base militante en los últimos años hasta los 3000 afiliados.

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    ¿Monárquicos de izquierdas? El logo es por Narnia, ¿no?
  2. Nouvelle Action Royaliste, también llamados “los realistas de izquierdas” por su oposición al liberalismo económico y a la globalización, muy activos en cuanto a promoción y organización aunque sin músculo demostrado en cuanto a militantes, que en las dos últimas elecciones ha solicitado el voto para Nicolas Dupont-Aigan, con escasos resultados.
  3. Alliance Royale, el movimiento más joven y con mayor fuerza de los tres a día de hoy, sin posicionarse sobre quién debe ocupar el trono. Habla de superar el eje izquierda-derecha, de oponerse al nacionalismo y abrazar la democracia, la UE y el ecologismo, entre otras cosas que en principio pueden resultar atractivas para el electorado, aunque luego se traducen en poco más de 3000 votos a nivel nacional en la Europeas de 2014 (y bajando), o no conseguir siquiera los patrocinios necesarios para concurrir a las dos últimas Presidenciales de manera independiente.

No solo eso: en el imaginativo caso de que los monárquicos consiguieran la mayoría absoluta de las dos cámaras y consiguieran cambiar la Constitución para establecer la Monarquía Constitucional, queda el elefante en la habitación: ¿quién es el candidato idóneo a Rey de Francia?

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«… y comprando ésta Monarquía usted se lleva de regalo estos fabulosos tres Reyes, solo tiene que firmar aquí y aquí y…»

4.- Eh, eh, para el carro, ¿qué dices de candidatos? ¿No estarás intentando colarnos algo que no queremos (aparte ya de la Monarquía en si, porque yo solo estoy aquí por hacerte un favor leyendo esto), no?

Bueno, eh… la segunda pregunta ya tal, y en cuanto a la primera:

Efectivamente, a causa de esos tempestuosos años, se generaron en Francia tres líneas de pretendientes a la Corona (sí, nuevamente tres), cada cual con sus justificaciones:

  1. El muy legitimista y borbónico Luis Alfonso de Borbón y Martínez-Bordiú, nacido en España y con problemas para usar no solo sus pretendidos títulos nobiliarios en Francia (por razones obvias) sino también los que tiene en España (por el RD 1368/1987, de 6 de noviembre, concretamente el art. 6).
  2. El descendiente del último Rey de Francia y muy orleanista Henri d’Orléans, que ha mantenido ya algún litigio contra la línea legitimista y de paso con su casero… malos tiempos los tenemos todos.
  3. Y por último y no menos importante, desde la esquina Bonapartista del cuadrilátero tenemos al reclamante imperialista y el único que se ha atrevido a enfrentarse a las urnas (y perdido), Charles. A secas.

Wow. Quiero decir, wow. No tenemos suficiente con que al único partido monárquico de Francia les voten 3000 personas en todo un país, sino que se tienen que repartir entre tres pretendientes. Sensacional.

 

 

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Y eso que no estoy considerando la locura de los Naundorffistas, que no solo suplantó a la línea de Borbón sino que cuyos seguidores consideran que sigue vivo tras más de 2 siglos y que las pruebas de su muerte son cuestionables.

Conclusión:

¿Recordáis lo que hablamos sobre el falso símil República-Democracia? Porque hay varias consideraciones que hacer sobre las revoluciones francesas:

  • ¿Hubo instauración de República cuando la Revolución de 1791? No, se estableció una Monarquía Constitucional.
  • ¿Hubo instauración de República cuando la Revolución de 1830? No, se estableció otra Monarquía Constitucional.

Entonces, ¿por qué terminan cayendo éstas Monarquías e instaurándose Repúblicas? Pues porque lo que se buscaba y busca es Democracia, y la forma más eficiente para mantenerla entonces fue a través de las Repúblicas.

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«¡Devuélvame mi República, éstos Reyes están defectuosos!»

Por otra parte, personalmente uno de los grandes valores que tiene la Monarquía, aparte de garantizar y no oponerse a la Democracia per se, es que otorga una estabilidad y neutralidad que la República no puede ofrecer dada su naturaleza. Y es precisamente aquí el gran problema que veo en la Restauración en Franciarestaurar la Monarquía en Francia no soluciona ningún problema, si no que los agrava.

El político y diplomático francés Charles Benoist resumió en la máxima «una dinastía, siempre la misma, en una Monarquía siempre renovada»; y mientras siga habiendo una equidistancia entre qué pretendiente es apoyado de manera oficial por la Alliance Royale; mientras siga habiendo litigios entre dichos pretendientes para ver quién consigue torpedear más a otro; y en definitiva, mientras no exista un consenso para trabajar juntos y se dediquen a guerras intestinas, es mejor que Francia siga siendo una República.

Y es que la misma encuesta de antes lo dice: mucho jiji jaja, pero a la hora de “mojarse” solo un 17% apoyaría reinstaurar la Monarquía. Aunque total, con un poco de suerte quizás ya hay otra línea real gobernando Francia de facto…

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«Síiii, seguid con vuestros litigios, yo aquí estoy muy monárquicamente…»

Reino de Portugal

Comienzo la andadura de las restauraciones monárquicas con nuestros vecinos portugueses. ¿Qué pasa con la Monarquía en Portugal?

1.- ¿Tiene Portugal una tradición monárquica?

Sí. Portugal fue una Monarquía desde su independencia en 1139, y lo seguiría siendo ininterrumpidamente durante más de 750 años, hasta que se estableciera la República en 1910.

2.- ¿Y qué pasó en 1910 para que mandaran al Rey de paseo?

Pues de la misma manera que suele pasar: una Revolución.

Resulta que los años previos pasaron muchas cosas: Portugal fue ninguneada en sus intereses coloniales africanos (que por aquel entonces eran la última moda en Europa) por su aliado más antiguo, Gran Bretaña, lo que no sentó muy bien a la moral del país

Los republicanos de 1908, haciendo lo que saben hacer.

(recordad lo de la moda); la inestabilidad política que dio, entre otros eventos, una dictadura encabezada por Franco (no, no ese Franco, éste), primeros ministros que duraban meses, e incluso un regicidio doble en 1908. Por enumerar.

Con cosas como esta una detrás de otra, es normal que el descontento se dirija contra los gobernantes. Y en un Reino, el foco de enfado es el Rey (sea la Portugal de principios del siglo XX, sea la España de principios del XXI). A eso sumadle un Partido Republicano cuyo mandato interno es el de hacer la revolución armada y ya están todas las cartas repartidas.

No pasaron ni 48 desde que se iniciara de forma torpe la Revolución (pero aún más torpe fue la respuesta del Gobierno) hasta que el Rey Manuel II y la Familia Real se exiliaron a Gibraltar (eventos que podéis leer aquí, básicamente). Así nació la que sería la primera de las tres Repúblicas por las que ha pasado Portugal.

3.- ¿Y qué pasó con la Familia Real? ¿Desapareció así sin más?

Buena pregunta, Bobby
– Es Jimmy.
Lo que sea, resulta que tras la muerte en el exilio del Rey depuesto sin hijos, terminó habiendo dos pretendientes al título: Maria Pia, que decía ser hija bastarda del asesinado Carlos I y por tanto hermana de Manuel II, y Duarte Nuno, pretendiente miguelista al trono, siendo éste último el más apoyado entre los monárquicos portugueses y el resto de casas reales europeas.

Por un lado, Duarte Nuno consiguió regresar a Portugal y pidió a los monárquicos apoyo a la Dictadura Militar de Salázar, en un intento de conseguir la gracia de éste para restaurar la Monarquía del mismo modo que se consiguió en España (sí, por ese Franco), aunque sin éxito; por otro lado, Maria Pia se opuso a la Dictadura, y terminó abdicando sus reclamaciones en su hijo adoptivo, Rosario Poidimani, que continúa con la pretensión legitimista aunque de manera minoritaria.

Hoy el aspirante al trono es Duarte Pio de Bragança, hijo de Duarte Nuno,  que cuenta con el apoyo de Causa Real, principal movimiento de restauración monárquica del país. Dedica su tiempo a dar a conocer y promocionar la imagen y los beneficios de la Monarquía, promocionar la cultura y tradiciones portuguesas (como la tradición monárquica *guiño guiño codazo guiño*) y participa en actos a los que acuden con normalidad otras casas reales, como el reciente entierro del antiguo Rey de Rumanía Mihai I.

4.- ¿Pero es posible que Portugal vuelva a tener un Rey, o viven de la sopa boba?

Pues la verdad es que no, la idea no está implantada al menos como alternativa política seria, y de hecho el único pártido monárquico apenas cuenta con un par de representantes en la Asamblea Municipal de Lisboa y poco más, no pasando nunca de los 18.000 votos a nivel estatal, lejos de los 155.000 votos para las elecciones europeas de 1987. Es sabido que el aspirante al trono Duarte Pio no mantiene relación alguna con este partido por no apoyar parte de su programa político.

Como movimiento social, la cosa está también ahí ahí; hay una participación decente en las comidas y eventos que se celebran esporádicamente, y allí donde acude el Duque de Bragança Duarte Pio (bien sea como invitado, bien sea como anfitrión) es vitoreado y agasajado. Menos es nada.

Pero lo último que se pierde es la esperanza: en una entrevista el Pretendiente asegura que una encuesta con motivo del centenario de la República asegura que el 40% de los portugueses no se sentía republicano, y que por tal motivo “fue escondida”. Incluso, que una encuesta anterior (que no he encontrado tampoco) dice que un 29% prefiere que la Jefatura de Estado la ocupara un Rey y no un Presidente.

5.- Yo tengo un amigo loco que dice que reinstaurar la Monarquía en Portugal sería la muerte de la democracia… ¿está loco de verdad?

Duarte Pio de Bragança, hijo de Duarte Nuno de Bragança, Señor de Moria

No está loco, solo es un ignorante. La Monarquía Constitucional, seguro que de eso tu amigo no ha oído hablar.

El mismo Duarte Pio asegura que las atribuciones que tiene el Presidente de la República son las mismas que pretende para un Rey de Portugal. Básicamente, lo mismo que ahora ocurre en España: Monarquía con valores democráticos (que no son propiedad exclusiva de las repúblicas).

O sea, que no veríamos una reducción de las libertades civiles y políticas de los ciudadanos, ni una nueva época de expansionismo colonial portugués (recordad lo de la moda en Europa), … en la práctica, poco más que la bandera de Portugal cambiaría de colores y ya.

Conclusión:

Buenas noticias para los republicanos, Portugal no tiene visos de reinstaurar el Reino. En el último sondeo de Eurosondagem de enero de 2018, os ciudadanos tienen una valoración del Presidente de la República de casi el 75%, y el PS, actual partido en el Gobierno y de carácter marcadamente republicano, no deja de crecer en intención de voto (también en el mismo sondeo). Aunque esto no quita que se respete la idea de alguien que pretende ser Rey en Portugal, así como éste mismo respeta las leyes y tiempos de la República.

Siempre nos quedará el “jantar dos conjurados” …

«Le llaman Democracia y no lo es»

Que sí, que sí, que al Rey nadie le ha votado y que la República es la voz del pueblo soberano. Todos sabemos la murga, yo no me la trago.

¿No es curioso que, en un mundo donde la República representa el súmmum de la expresión democrática; donde la República es la forma de gobierno dominante en el planeta; no es curioso, sigo, que más de la mitad de las “democracias plenas” sean Monarquías?

Al final, lo que define una democracia no es quién ocupe tanto la Jefatura del Estado sino al funcionamiento del propio Estado en la práctica. Y, en dicha practica, hay Monarquías Parlamentarias que funcionan más como Repúblicas, y Repúblicas que funcionan como Monarquías Absolutas.

Dicho el tostón, hagamos un ejercicio de ucronía: ¿cómo sería un mundo donde los países actuales fueran gobernados por sus respectivas Monarquías? ¿Sería posible reimplantarlas con el menor impacto posible? ¿Lo merecerían siquiera?

A lo largo de este blog voy a exponer, país por país, cuáles son los candidatos a reimplantar una Monarquía como forma de gobierno, quiénes los pretendientes a cada Corona y los partidos políticos que les apoyan, y finalmente cuáles serían las consecuencias previsibles de dicha reinstauración (si es que existen en la Historia de dicho país, que ya os adelanto que San Marino no tiene), de la manera más objetiva posible.

Pero como el mundo es muy grande y mis horas de dedicación muy pequeñas, voy a centrarme principalmente en Europa, por dos razones principalmente:

Y aunque es obvio, hay que dejarlo claro: solo se tendrán en cuenta las Monarquías Constitucionales, nada de reimplantar Emperadores Absolutos ni socabar derechos civiles. Bueno hombre ya.

Procuraré cumplir unos mínimos: cada sábado, una nueva entrada. Así me garantizo:

  • Dedicarle tiempo a la búsqueda de fuentes fidedignas (cosa que me mola mucho) para cada artículo.
  • Tener unos objetivos claros y realistas ¿eh? ¿lo pilláis? “Realista” de Rey jaja.
  • Que el blog dure; hay muchos países, muchas cosas que contar de cada uno, y a veces países que tienen más historias dentro de si mismos.

Así que preparaos para la llegada de los cien mil hijos de San Luis 2.0, ahora más parlamentarios que nunca: esto es “Herédame otra vez”.

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Actualizaré el mapa a medida que vaya analizando cada país. Y sí, Vaticano es una Monarquía… Electiva, pero Monarquía.